sábado, 31 de octubre de 2009

ANIMALIA






ANIMALIA


nos movemos en el aire del soliloquio
en la jaula de bejucos con fiera a bordo
y tití grita que grita
para que no le hagan mala cara y lo dejen irse
hasta la copa del árbol a gritarle obscenidades
a las cotorras en legión y guacamayas
haciendo una fiesta de colores
para que los ojos no se olviden del cielo
ni del arte del vuelo
en las grandes esferas de transparencia y viento de oro
con briznas que son golondrinas que son cartas de amor
que son canciones de un niño
extraviado en la inmensidad de un relámpago
mientras los venados
contemplan a la perdiz alejarse
hacia la fronda de muchísimos arbustos
caminos abiertos por animales que andan en manada
como el saíno
piénsese en el olvidado ponche
en la soledad del armadillo tan evasivo del sol
parece que nos espiara desde su túnel en la montaña
por donde se mueven los hijos del tigre
y sus hermanitas menores
ya listas para saltar
sobre un animalito correlón pero no tanto como ellas
tan precisas en sus dentelladas

no nos queda mas remedio que sentarnos sobre una piedra
a esperar al perico ligero o perezoso
para saber todo acerca de la paciencia
y la abolición del tiempo
que es algo parecido a la eternidad contemplada
por la iguana inmóvil de éxtasis místico
viendo el origen de las tormentas y la explosión de la luz

martes, 29 de septiembre de 2009

EN EL PARQUE





EN EL PARQUE




los músicos del aire son las flores
que flotantes semejan señoritas
vestidas con un manto de pájaros
en el parque donde la gente el domingo
deambula soñando castillos de crispetas
y caminan como si viajaran
en alfombras de mariposas
para que los poetas se inspiren
mientras un caballo
sacude con el rabo
las moscas del aburrimiento

miércoles, 2 de septiembre de 2009

POEMA




En espiral de anis
tu cabellera se eleva

En tus ojos de ave de paso
aparecen venados

miran fijamente
a la primogénita

Entre sombras de cipreses
lleva un gorro de otras latitudes
columpios de diente de león
y un riachuelo

lunes, 8 de junio de 2009

LA FLAUTA PERSIGUE A UN ANIMAL DE RUIDO





La noche destila su licor en alambiques de música

Las piedras del corazón se metamorfosean en aves de remoto canto

Voces en laberintos sonoros circundan los deseos


Jimy Jendrix le ordena a los volcanes que rompan el cerco

Sus nervios hacen la red donde caen todos los forajidos miss dollar


Con lo que quede de América Latina quieren hacer unas mortadelas

Como lo último que se exhiba en los supermercados del infierno


Los nervios se sublevan para dar paso al delirio de una guitarra eléctrica

Ejecutándose entre despojos de hombres masacrados en los campos de arroz

Por sicarios de West Point


Una música acabará con todo este delirio de los monos de hombres

Estampados sus huesos en la radiografía de un ave carroñera


Un gran ruido los despertará a todos cuando menos lo esperen

En el magisterio de sus ocupaciones cotidianas

Y ya no podrán tomar leche ordeñada a la cabra tetas de oro




domingo, 17 de mayo de 2009

LA NIÑA


la niña




hipnotizada por la danza de sombras

entre el follaje del bosque petrificado

la niña flota en el vaivén del viento ondulante de la tarde

que un pájaro azulejo se lleva en el pico

rumbo al disco ensangrentado del solequilibrista

sobre el hilo del horizonte que es la cuerda del arco iris

diadema de la niña que retorna con la música

salida del jardín de siemprevivas

para perderse en el pabellón del oído de la dama

que parece un trigal

por obra y gracia de una brisa permanente de tibieza

miércoles, 4 de marzo de 2009

DECLARACIÓN





DECLARACIÓN


En esta ciudad olvidan que muero

si a mi maravilla no la ilumina

la luz de mis cómplices

acariciando el aire con sus dedos de música

acariciando el aire con una tonada

en la que se solaza

la bestia que en mí se abate


Ah


El cielo malva

mi cansancio de la tierra

y la vana obsesión con las palabras



viernes, 26 de diciembre de 2008

LOS ADIVINOS EN LA ASAMBLEA DEL AIRE






los adivinos en la asamblea del aire

se van con las canciones

que rebotan en hombros de mármol o en platos de bronce

donde reposa la estatua de una uva o el piélago de vino

la rada de sangre de una virgen

que dejara sus menstruos

en el cuenco de un sabio

muerto desde días inmemoriales

en posición de escultura

a punto de ser confinada a un hueco

por el que se cae no se sabe a dónde

y por el que se accede quien sabe a qué


después de la algarabía en los palacios

rebuznan los asnos del tedio

bosteza una lápida

los muertos arrastran sus canastas de odio

sin importarles el tintineo o el garbo de la dama

que camina bailando con la gracia de su copete

rodeado en espiral

por una cinta azul


así representaríamos a Melancolía

en una plazoleta de pueblo


regresa de una jornada de toros

por no decir cornada

con vestuario en múltiples tonos del rojo

hasta desfallecer en un ceferino

jaspeado de sangre de adolescente

sacrificado en los carnavales



***



melancólico se percibe el hálito de las muchachas

envueltas en túnicas de nube errabunda en el azul


apoyadas en sus codos sobre la mesa de marfil

hacen círculo en torno a una esfera de inscripciones

talladas con el cincel del relámpago que las trajo

al reino de sopor y muerte

donde cantar es reir al rayo


una irradiación violeta las protege de los cabrones lascivos

para que no se manchen sus atuendos ni sus pieles se ajen


para que siga el hilo de sus risas sonando en las alcobas

donde todo permanece intacto


aluviones de tedio

traspasan las miradas de los cejijuntos

y de las damiselas en legión

por avenidas de paredones ocres y viento ferruginoso

con aldabones en puertas que se abren

hacia unos patios de ultratumba

vistos en el cine del intersueño



***



nos miramos para romper el pedernal que esconde las caricias

en las antipodas de un océano negro

en el que rayos de piedra

iluminan a los más incógnitos peces

hechos de barro amasado en soles


la pasión de los árboles

impulsa la savia del día que germina en risas


en surtidores de vino se esconden

los signados por un licor más ágil que la llama


caparazones de escarcha envuelven el sonido

que cambiaría el rumbo de las aves


en campos de ceniza

manos ortopédicas

semi enterradas dicen adiós



***


vamos llegando a los bosques ígneos

a los lagos de fuego ante los que

pájaros con picos de piedra

ejecutan un piano de huesos


vamos bordeando la hora mediúmnica con umbelas de música


las espirales del viento se llevan nuestros amores hacia islas de alborada

y en las catedrales de las nubes tornasol invade los recintos


afluentes del gris y del rosa

se mezclan al caer en cascadas de una finísima arena sideral

describiendo en su caída

magnificas arquitecturas al tránsito del ojo






sábado, 29 de noviembre de 2008

UN HILO DE MÚSICA



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Un hilo de música nos extravía en grutas. Animales de sangre caliente resoplan en nuestros oídos.

Nos movemos a tientas, casi asfixiados de pánico; casi paralizados por la inseguridad del próximo paso, por el presentimiento de un abismo y estalactitas de filoso alabastro atravesando el cuerpo.

Chillidos de pájaros ciegos chocan en las abruptas superficies.

El estrépito del río subterráneo hace imaginar la furia de una fiera a la que le han arrancado los ojos.

Queremos la luminaria, la gozosa manifestación de una estrella, el tapiz de soles en la negrura sideral, en la bóveda celeste de la caverna, paladar de la boca de un gigantesco animal que nos devora.

Olvidamos cómo dar el próximo paso, por la acción de un vacío que nos deja mudos

domingo, 2 de noviembre de 2008

DONDE LA MONTAÑA ES CASI AZUL.




Seguimos rutas de súbitos recodos. Canciones nos recuerdan ceremonias ya
olvidadas. Donde la montaña es casi azul, el río semeja el lomo de un
relámpago.

La mantis religiosa yace muerta y las flores de manzanilla son una
constelación en la soledad del arado.
Raíces filiformes son cabezas de mandrágora; cabecitas de hombres
decapitados, con los signos del terror en sus rictus mortis.

Una horda de animales monstruosos nos puede visitar en los instantes más
difíciles del viaje psylosibinico. Allí se descubre que el aquerón es una
interzona de realidad por la que es inevitable pasar, para que el ojo se
rebase a sí mismo; para comprender los grandes esfuerzos del sol, su cópula
con la tierra como un abuelo incestuoso al que le arrojan carretas de trigo
y caderas en sazón.

sábado, 4 de octubre de 2008

MAREA DEL ENIGMA




I.

Te hablo desde un lugar sin nombre
Donde tu rostro aparece entre olas de oro

La esmeralda de los cielos es tu atuendo
Y tus brazos son ramajes de rubí etéreo

En las moradas donde se escucha tu voz
Hay un misterio transformado en canción

Tu cuerpo es tu danza y tu danza el reino
Del delirio por el que un dios resucita



II.

Vuelves a mi sueño en mi velar te veo
Avanzas entre bosques ramas de agua lianas

Espigas de trigo estelar nacen de tu canto
En torbellino de placeres ascienden los deseos

Las praderas donde late el sol ante ti se extienden
Vienes con la alegría de una fuente de pájaros

De tus bosques íntimos me llegan los sonidos del mar
Por la gracia de tu rostro me desvanezco en tu boca


III.


Con las bendiciones del azar canto en tu regazo
En los hilos de oro de tu voz se posa un pájaro lunar

Mientras los acordes celestes dan inicio a la noche
De tu figura brota una niña que cabalga un esplendor

Los volcanes del corazón deliran con tus amores
De los vértigos solares brotan los árboles que te arrullan

Te veo en un lago te veo entre la bruma te veo azul
Tú eres un relámpago un súbito de cuarzo la marea del enigma
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Textos emitidos desde Medellín-Colombia/ Autor: JAIRO GUZMÁN

Datos personales

Medellín, Colombia
Soy un animal de la noche que atraviesa el dia como quien se traga una hoguera. guzmanjairo@gmail.com