domingo, 12 de agosto de 2007






UN PEZ MUERTO EN LA PLAYA





Pareces un monje budista
escuchando el gong de las galaxias

¿Será que alguna vez fuiste terrestre
y el delirio de boscaje de tus ancestros
te hizo desmayar en este paraje?

¿Acaso fuiste gacela?
¿Qué rayo te fulminará cuando seas ave?

Estabas ebrio de sol
y ya se me hacía absurdo
un pez bronceándose en la playa

Cuando seas un pájaro
grande y azulenco como el pájaro de la soledad
te escucharé la salmodia a la alegría
ante el esplendor que sirve
en la crátera del pelícano
el vino del rayo blanco

Pájaro de las aguas
tu sed de madreselvas y dientes de león florecidos
no fue saciada

Cuando seas ave
en el ramaje de un guayacán
concédeme la clave de los vientos

viernes, 29 de junio de 2007

jueves, 28 de junio de 2007

TODO PAISAJE ES LA ELEGANCIA DEL OJO



Paul eluard necesitaba pájaros para hablar a las multitudes.

Si los poemas son los pájaros, el cielo es el templo de la voz.

Mientras el mundo se estremece de horror, en algún silencioso rincón se mantiene viva la memoria del canto, de la palabra que se prolonga como una arboleda extendida en la sed de un animal, extenuado en el desierto.

Animales en el desierto del afecto; del hombre, el extravío heredamos como moneda gastada en su errancia.

***

Soportar siglos de nihilismo y guerras ha sido asunto de la poesía y su buen humor o su excesiva lucidez, para no lamentarse; sí danzar, para lanzarse luego al abismo de ser; su vertiginosidad, el enigma de sabernos otro que es un espejo de otro que se va hacia lo desconocido: por eso el canto, la palabra que nos envuelve y nos habita para humedecer la garganta o para que los animales duerman.


***


Ya no más sobresaltos. Las calles son de los soñadores. La noche no es el imperio de los celadores. La noche es la bondad de los astros.
Ese chorro de estrellas es la risa de un dios: carne celeste, luz por donde nos escapamos como si fuese un pasadizo hacia la claridad.

Todo paisaje es la elegancia del ojo.

***

El milenio que transcurre con tanta rivalidad, agrede al cielo. En un poema de Jorge Luis Borges “la carnicería rubrica como una afrenta la calle” y Coleridge nos revela que “el cielo profundo es, de todas las impresiones visuales, lo más afin a un sentimiento”.

***


¿Quién? ¿Qué engendrará la voz que al sonar crea la montaña o el río?

Nos da miedo quedarnos descalzos: el animal de los sueños nos puede conducir a parajes espinosos, de zarza camuflada en el herbaje.

Ya no morimos más. Nuestra cabeza es un río. La lluvia, una muchacha. Dios se fue en una bicicleta.

***

Nuestra bicicleta extática no necesita espejo. En las estrellas no se usan esos artefactos de la vacuidad poblada.

Lo increado creante que engendra es lo que preña al poeta y lo vuelve madre.

Nunca podré asimilar la perversión de los espejos.
Volvamos a huir de los colmillos de cronos.

No extenuarse más vociferando el cólico de un mendigo, en la plaza pública del país de los sordomudos.

A reír con el poco oxígeno que nos queda.

Por favor olviden los relojes en las escaleras eléctricas de los grandes supermercados. Estaremos esperándote, aguacero de mayo.

***

Sin una brisa constante nos da sueño. Queremos la ondulación del aire, no lo queremos arrugado como inservible papel. Los hombres son ahora más bestiales: su rudeza es aplicada con sofisticadas máquinas y manos ortopédicas.

Un lodazal. Un centro de reclusión de animales enfermos es lo que te han creído, tierra. No tengas piedad. No lo necesitas. Mejor envíame una tórtola y regálale a mis amigos un pájaro carpintero. Un plátano maduro. Granitos de arroz. Una lechuza.

***

Animales a la deriva en la vastedad.

Los carnívoros, sin dientes. Los herbívoros , sin hierba para comer; nosotros, sin yerba para fumar. El agua se evapora. Nos consumimos. Festin de las moscas nuestros cuerpos aquí en Etiopía. ¿Recuerdas?
Y esas vacas tan flacas que parecen sábanas cubriendo cuatro palos enterrados a lo lejos. Son espectros del paraíso.
Dios de las sequías: recoge los huesos que la tempestad dispersa en la extensión maldita.
No te apiades de nosotros.

***

La estatua sin párpados finge cuidar el parque donde, ya decrépitos, los bebedores de alcohol impotable perecen.
¿A dónde fue a parar aquel que, pícaro, decía llamarse Rodolfo Valentino?
Se fue volviendo cojitranco y el brazo izquierdo se le encogió y torció. Ya no hablaba: emitía gruñidos para solicitar una moneda. En plena canícula le veíamos reposar a la sombra del casco de vaca reverdecido: una eterna noche lo agobiaba. Muro de negrura entre Dios y el ojo.

***

Pienso en el poeta boliviano Jaime Sáenz y su percepción de la noche: esa membrana en la que el alcohol abre surcos por donde se accede a la lucidez total.
En un poema nos advierte que la noche será un mito más.
Los tecnólogos tendrán preparada una cápsula, quién sabe de qué, para abolir la noche en aras de la esclavitud, de la fuerza bruta del dinero.
La noche sería una referencia en un libro electrónico, registrada como un capítulo muy exótico en ésta novela narrada por el volatinero loco.

Señores del tribunal.

lunes, 25 de junio de 2007

jueves, 14 de junio de 2007


ORACIÓN

¡Dios mío! ¡Doncellita de oro!
Sé que nada te importo
Sé que no te percatas de mi divinidad
Aún así no te he abandonado
¡Dios mío! ¡Doncellita de oro!
Te veo como una niña de éter
en columpio de diente de león
entrelazada a un esplendor
¡Dios mío! ¡Doncellita de oro!
Agradezco tu compañía
durante mi errancia
por los caminos abruptos
Tambien te doy gracias
por revelarme
que el infierno está vacío
y me puebla
¡Dios mío! ¡Doncellita de oro!
Deberías cuidarte un poco más de mí

jueves, 19 de abril de 2007




LA MUERTE


La muerte es un espectro
que no tiene ojos
ni oídos

Es una cosa sin rostro
experta en relaciones
públicas

No se baña
pero canta en las lagunas
y usa tu nombre

Se sabe de memoria
todos los números
de teléfono
y le ordena a las momias
que nos den un besito

La muerte
antes de existir
no sabía que iría al cine
y a ti se parece
cuando te miras
en un espejo de sangre
cuando te quedas
sin brazos
y se te cae la cara

La muerte
es una autosugestión
crónica
es un problema psicológico

La muerte
es una alucinación colectiva
que se convirtió
en un suceso tan real
como un mordisco

La muerte
debería cambiar de oficio
debería volver
a su burdel de sombras
y que por favor
no me moleste

martes, 17 de abril de 2007




MAR


El mar es La Gran Vulva
La Vulva Ondulatoria
La Rosa Turbulenta

El oráculo que ruge
los signos sublevados
en meeting
a ritmo de maelstrom

La Mar Soprano
esparce ónix
sobre la rada
donde alcores
cabalgan en umbela
caballitos de sílex
hacia los reinos de Légamo

Las comarcas del rey Légamo
son catedrales sucesivas
danzando los acordes de
Transfiguración

Transfiguración en trance
por el sonido
que el viento de la luz engendra
cuando El Sol toca su saxo de coral

Transfiguración desfallece de éxtasis
y Melancolía es el talismán
que la luna le otorga

Légamo es el santuario
donde las Espirales de Eros
se apacientan
con el opio que destila
la Amapola del jardín de los
peces vitrificados

Los territorios de Légamo
llegan hasta un paraje
en el que las Espirales de Eros
están plenamente despiertas
avivando las brasas volcánicas
en cuyo almirez
los Abisys caldean
el furor del Gran Utero
que es La Mar

La Gran Vagina
La Gran Rosa de Mercurio
dilatada al máximo
por la gracia del semen del sol
el Gran Macho Cabrío
el titán de pene
de múltiples relámpagos
que alumbran el camino
a los Libertinos de las Huestes del Rayo

La Mar
que es el Mar Hermafrodita
lleno de penes de peces
es la sal de la tierra

La mar travesti
canta con voz de tenor
la partirura de los huracanes
que son algunas de las Espirales de Eros
traspasando el Hímen de Agua
por el ímpetu de su orgasmo

BREVE NOTICIARIO



Los seres unicelulares
poetizan en una gota de agua
con sus movimientos pulsátiles
porque danzan

Los peces hipnotizan
a las bestias mamíferas
con ombligo de barro
y antenitas de mariposa
en las pestañas

Todos los animales
practican el amor libre
y no hacen bizcochitos

La luna intermedia
del cielo raso
se desploma
sobre un gato

A las margaritas
las deshoja
un cochero llamado Dragón

En las catedrales
los ornitólogos
se protegen
de las catapultas de pájaros

Mamitas de frambuesa
con calzoncitos
de seda invisible
parecen turpiales

Lineas rectas
no saben tomar alcohol
ni simpatizan
con los periquitos

De los armarios
brotan las Enigmáticas
que caminan flotantes
de tanto cantar


ROCÍO DE ORO DEL VACÍO


Un signo, en su objetualidad, independiente de sus relaciones con la externidad, es una cápsula de infinitas significaciones o de ninguna. El vacío de sentido es su interior.

El vacío de sentido puebla la lámpara que el signo es, donde dormita un número infinito de genios. Al abrir la cápsula que el signo es, despiertan muchos genios. Cuando los genios salen del signo se convierten en símbolos, que son deseo cumplido por la potencia de la imago.

De los 7 tropos principales de la Alegoría, aquí el fundamental es Enigma.

Las alegorías son símbolos de alta densidad. Por ejemplo, una letra.
Los desciframientos posibles para la letra A, configuran un conjunto infinito no enumerable. Llamémosle Teth. Teth está construído con capas de un material parecido al polvo electromagnético que la Piedra Heráclea emana perpetuamente. La perpetua caída del polvo herácleo es suspensión en avanzada, como lo hace un zeppelin.Teth no tiene frontera y es cerrado. No tiene puntos aislados. Allí un punto es una membrana de extensión inabarcable, pero no es plana ni tridimensional ni n-dimensional.

Cualquier cosa es alegoría en potencia o plena de irradiaciones. También los animales (solos o en manada) y los árboles (lejos del bosque o expandiéndolo), son Tropoenigmas. Son alegorías de alta densidad como lo es un niño o un anciano esperando, junto a un semáforo, el cambio de luces.
Por los hilos que llevan la electricidad para que el semáforo no huya, fluyen infinitas alegorías y las luces roja, amarilla y verde son las claraboyas por donde salen los genios del electrodo.

El signo es un ser vivo, con circuitos a la manera de las sinapsis. Es un ser vivo, aunque nadie lo vea ni lo interprete. Si eso ocurre , simplemente está en la no existencia relativa a un posible lector.

Un río es un signo que fluye sedentario en su cuna; su interior está lleno de tropoenigmas.

Las alegorías son teatros de los que la historia es su drama y la poesía su pálpito, su pneuma condensado en acordes emanados del eros esencial de las correspondencias, ya sean sonoras, gráficas, táctiles o imperceptibles. Estos acordes engendran infinitos campos semánticos.
Los campos semánticos son terrazas de arenas movedizas. Son parajes donde los signos y sus simbolos adquieren algunos atuendos sustraídos de la familia de los desciframientos que llamaremos Devik.

Un elemento de Devik no es una interpretación: es tránsito hacia otro nivel alegórico. El Ars combinandi que desencadena el tropoenigma teje una red de teatros que pueden ser un poema, una palabra, un signo de aparición súbita, un tratado de historia natural y en general todos los códigos fluentes o ramificados o esparcidos, ya sean de la tecnología, de los avisos publicitarios o de los vademecums clínicos.

El lenguaje es la morada de las turbulencias. De sus aposentos eléctricos surgen huracanes encajados de signos huidizos, no sistematizados ni adheridos atrozmente a las superficies textuales de los códigos, por virtud de una fuerza de repulsión que se genera en el vacío, es decir, en el silencio, que no es absoluto porque el ojo de los huracanes encajados danza. El vacío danza la música que viene de su movimiento giratorio. “El vacío gira”, lo descubrió Antonin Artaud.

El viento que el vacío genera al girar, es el polvo herácleo o poesía o rocío de oro del vacío. Su piedra filosofal es lo que Ion llama Piedra Heráclea.

Un tratado de aerodinámica es una partitura del vuelo que es “caída horizontal”. Esa caída presupone una danza que permanece gracias a la música de las ecuaciones. Las ecuaciones son ángeles enfrentados a sus múltiples de diverso ropaje. La signografía que teatraliza su multituidad es el ballet de máscaras inherente a su dramaturgia.

Porque esas personas que son las ecuaciones hacen de sus alas, brazos o miembros un universo infinito de desciframientos.
Las aplicaciones de las ecuaciones para someterlas a un devenir de artefactos, insuflan nuevos dioses o ángeles de exterminio de los símbolos como la lingüística, la sintagmática, la lógica y las matemáticas aplicadas, entre otros, creando una confusión de códigos que se interceptan haciendo cortocircuitos en las redes electromagnéticas de distribución de genios despiertos.

Una rosa es un genio que duerme cuando nadie la ve.

Cuando se pretende decir, se cierran las puertas del engendrare.
Aquí no se dice, se devela y develar es pasar velozmente de una capa alegórica a otra, hasta nunca acabar. Los velos están hechos de polvo herácleo.

La negación de una alegoría es ella misma, porque ella es la sombra de su cuerpo de luz blanca que dormita adherida a su irradiación oscura que es el polvo herácleo. Y la negación del vacío que el signo es, es su sombra o manto de símbolos que están a punto de ser.

Ahora, para pasar de un número a una letra no hay distancia que los separe. Están adheridos y su juntura es una frontera nebulosa.

Cuando se habla, por ejemplo, de la velocidad de la luz se habla en realidad es de la velocidad de un signo porque la luz está quieta en su nomadismo, como el río en su cuna o la horda de homínidos en su estepa o las bolas de billar sobre el tapete.

Todo está quieto en su delirio que es el Gran Uno; como la rosa, que es quietud contenida por el torbellino que ella misma es.

Si todo es una explosión está en reposo, dentro de la esfera que el Gran Uno es. Esa esfera duerme en el vacío que la engendra y con él gira.

Por aquí pasa la sombra del decir adherida a su luminoso.

Como los símbolos son genios se convierten en cualquier ente.
Han sido apaleados y torturados como lo hicieron con las brujas del aquelarre que son las vírgenes del palacio lunar del simbolo y por su luz deliran los cocuyos del verso.

Las cárceles donde se recluyen a los símbolos son las interpretaciones ceñidas a un código que encausa en línea recta lo que se formaliza como Significado . Los símbolos se resisten a significar algo. Los significados son muros de contención de la marea de flama del símbolo.

El campo electromagnético que más fuerza tiene para liberar a los significados y retornarlos a su auténtica condición de genios es el canto.

Emanada del océano de vacío, en el principio la nada estaba olvidada de sí y para que fuera, para que llevare su toga imposible, se le hizo urgente cantar. La nada canta con un estruendo para que Shiva despierte o nazca de nuevo. Actualmente Shiva no ha despertado del todo. Delira en duermevela y Caos se llama su cítara.

Amar es colocar en escena la ensoñación de Shiva.
Se canta porque Shiva no ha despertado del todo.
Shiva despertará del todo cuando todas las luminarias lleguen a su máxima incandescencia. Cuando eso vuelva a ocurrir Shiva enceguecerá pero seguirá danzando hasta que todo se apague otra vez.
Shiva es danza del sol negro. Cuando duerme Shiva no sabe y cuando despierta, despierta cantando y sin darse cuenta. Shiva es la inconsciencia de los relámpagos. Es pensamiento de la no existencia escribiendo una partitura en un multigrama trazado en el vacío. Los cuerpos celestes son los músicos cuyos tropos hacen audible las trovas de lo viviente, de cuya gracia los animales son ornatos de corta duración, mientras la orquesta celeste interpreta la sonata de la luz para que la gravitación universal se arrulle.

En el sueño de Shiva palpitan las cosas que están a punto de ser. Shiva es signo mientras duerme. La nada rompe la cápsula que él es y los sistemas galácticos son los genios que despiertan con esa operación. Los planetas tienen la conciencia que les otorga la luz por la bestialidad del rayo.



LA LUZ

Es el fuego frío
La canción primera del Océano Negro
No es onda ni corpúsculo
No es sustancia ni fluido
No es materia
O
Es materia indeterminada
Es la máxima disolución
Del vacío condensado en extremo
La luz es el semen del fuego
O Macho del trono de Eter
Su templo es el Señor sin origen
Paridor de todos los orígenes
Fin en sí mismo
En el pliegue de su infinitud
Circundada por el expansivo Uno
La luz se asemeja más
Al sonido sin ondulación
Es una palabra que esparce
el vacío que la engendra
Perece y resucita a cada instante
No es cuerpo ni espectro
Está quieta
Pero expandiéndose
Lo que viaja por su interior
Y su frontera es una leyenda
La luz es una leche
La leche de La Gran Señora
Es el vino que embriaga
Al supremo Señor de todos los
Orígenes
El gran Señor sin origen
La eternidad sin tiempo
O Espacio
O Vacío
Fundador de la permanencia
Desde un útero
De siete eternidades
Anteriores a lo eterno
La luz es el gran pálpito del
Supracielo
Las praderas del gran Señor del
Vacío
Son el licor del hijo
Que es infinitamente múltiple
Asimilable a lo que se nombra como
Los universos
Lo que se mueve de la luz
Es lo que viaja por su interior
Que son letras
A las que Lucrecio denomina
Atomos

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Textos emitidos desde Medellín-Colombia/ Autor: JAIRO GUZMÁN

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Soy un animal de la noche que atraviesa el dia como quien se traga una hoguera. guzmanjairo@gmail.com